Técnicamente es bastante continuista tanto con la anterior generación de Polo como con el resto de la gama Volkswagen. En gasolina se pueden montar motores de 1.2 y 1.4 litros, con y sin turbo, con potencias entre 69 y 105 CV, y en turbodiésel son de 1,2 y 1,6 l, con potencias desde 75 a 105 CV.