A diferencia de la mayoría de los coches de tracción delantera, el iQ tiene el motor colocado por detrás del eje delantero; es decir, en posición central delantera. Hay disponibles dos motores de gasolina, uno de 68 CV (más que suficiente) y otro de 98. Sólo el primero puede llevar cambio automático, lo más conveniente para ciudad.