Lleva un motor de cinco cilindros en línea y 2,5 litros que no lleva ningún otro modelo de Audi, con turbocompresor y 340 CV. La tracción es permanente a las cuatro ruedas, tipo Quattro. El cambio es manual, sin opción de automático ni secuencial. El prominente alerón trasero es fijo, no retráctil como en el resto de la gama.